Viajar a la Costa Amalfitana en tren
La belleza de la Costa Amalfitana se describe mejor con el mito que da nombre a la región: Hércules se enamoró de una ninfa llamada Amalfi y, cuando ella murió, se dice que la enterró en el lugar más hermoso del mundo.
La buena noticia es que acceder en tren a esta parte del mundo, con sus espectaculares senderos costeros, limoneros y pueblos antiguos con vistas a la bahía de Nápoles o a la de Sorrento, es razonablemente fácil. En temporada alta, esta zona rebosa de chic, pero también de autocares o coches. Así que, en nuestra opinión, tomar el tren es la mejor manera de llegar.
Viajar de Roma a la Costa Amalfitana
Viajar a la Costa Amalfitana desde Roma, en el norte de Italia, tiene una gran ventaja con respecto a hacerlo desde el sur: en gran parte del trayecto se sigue la costa oeste de Italia, que es la quintaesencia de lo belissimo. También se puede llegar muy rápido a bordo de un tren de alta velocidad rumbo a Nápoles, en tan sólo 1 hora y 08 minutos. Pero con vistas como éstas, quizá prefiera tomar el tren Regionale, más lento, vía Formia, que puede tardar hasta 3 horas. Tenga en cuenta que si toma un tren de alta velocidad a Nápoles, lo más probable es que llegue a la estación de Nápoles Afragola, terminada en 2017 y famosa por su magnífica arquitectura contemporánea, diseñada por el mundialmente conocido bufete Zaha Hadid Architects.
Viajar de Nápoles a la Costa Amalfitana
Nápoles no está en la costa de Amalfi, pero tiene muchos atractivos turísticos: patrimonio medieval, el sensual barrio costero de Santa Lucía y, por supuesto, excursiones de un día a Pompeya y Herculano. También puede tomar un ferri desde Nápoles a la isla de Capri, que es uno de los tesoros de la Costa Amalfitana. Desde Nápoles se puede viajar en tren a la pequeña localidad costera de Vietri sul Mare (conocida como la capital de la cerámica de la región) en poco más de una hora, o a la gran ciudad portuaria de Salerno en tan sólo 40 minutos.
Desde Salerno se puede enlazar con autobuses que recorren la costa, pero también se puede tomar desde aquí un ferri de alta velocidad a Positano o Amalfi, que están en el corazón de la Costa Amalfitana. Alternativamente, puede tomar un taxi hasta Minori o la ciudad de Amalfi, ambas puertas de entrada a las rutas de senderismo amalfitanas.
Sendero de los dioses
Se trata de un conjunto de auténticas escaleras al cielo, y si pronuncia su nombre en italiano, Sentiero degli Dei, tendrá la sensación de estar capturando poesía en la naturaleza. Sin duda, se enamorará de la belleza de este sendero de cinco horas a través de localidades en lo alto de las colinas, prados llenos de flores y pueblecitos tradicionales alejados de la ruta turística principal, con un descenso final hasta Positano. Para llegar, tome un autobús local de Amalfi a Bomerano y luego camine hasta Nocelle. Prepárese para quedarse sin aliento, en todos los sentidos.
Línea Circumvesuviana
Se trata de una compañía privada que opera en líneas de vía estrecha y para la que sólo se pueden comprar billetes a nivel local. No hace falta ser un erudito en latín para darse cuenta de que rodea el Vesubio. Por tanto, no se encuentra en la Costa Amalfitana, pero es una visita obligada si se está por la zona. Compre los billetes y suba al tren en la estación Garibaldi de Nápoles, que está debajo de la estación Centrale de Nápoles. Se trata de un servicio muy barato con unas vistas impagables.
Reserva Natural del Valle delle Ferriere
Si puede soportar dar la espalda a las vistas de color aguamarina, en esta región también tiene todo un mundo para caminar por el interior. La Reserva Natural del Valle delle Ferriere ofrece senderos a climas más frescos con cascadas, altas crestas, el río Canneto, bosques antiguos y restos de antiguas fábricas de papel y hierro. Se puede llegar a pie desde la ciudad de Amalfi, a la que se puede acceder en autobús o ferri desde Salerno.
La mejor época para visitar la Costa Amalfitana
La mejor época para visitar la Costa Amalfitana es fuera de la principal temporada de vacaciones estivales, julio y agosto. No sólo porque las diminutas carreteras y pueblos se masifican, sino porque las temperaturas también se disparan. Los excursionistas se lanzan a los senderos a partir de marzo, con temperaturas de hasta 16°C en marzo y 24°C en mayo. Octubre y noviembre pueden seguir siendo suaves, con temperaturas entre 17 y 20ºC, aunque la mayoría de los ferris dejan de operar y los hoteles cierran durante el invierno. Cabe señalar que el periodo comprendido entre el Viernes Santo y el Lunes de Pascua está repleto de fieles, por lo que, aunque es una época fascinante en cuanto a tradiciones locales, es un buen momento para escaparse a los lugares más tranquilos de la Costa Amalfitana.
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