Las 10 mejores ciudades de Italia para visitar en tren
Italia es un país de grandes pasiones: su arte, su cultura y su gastronomía atraen a gente de todo el mundo a visitarlo para saborear la dolce vita.
La singularidad y el carácter de cada ciudad se aprecia en los divertidos apodos que reciben, desde la Ciudad Eterna hasta La bella. Descubra su esplendor tomando un tren a una de estas ciudades italianas, o mejor aún, recorra el país de arriba a abajo para hacerse una idea de lo influyente que es la cultura italiana. Y es que éste es un país tan bello que hasta los anuncios de los trenes suenan a poesía.
- Bolonia
- Florencia
- Génova
- Milán
- Nápoles
- Roma
- Siena
- Turín
- Venecia
- Verona

Bolonia
Bolonia es la capital histórica de la región italiana de Emilia-Romaña. Mientras que Roma es la "Ciudad Eterna" y Florencia es La Bella, Bolonia tiene tres apodos: la dotta, la rossa e la grassa. La dotta, "la culta", se refiere a la universidad de Bolonia fundada en 1088, la más antigua de Europa. La rossa, "la roja", es un recordatorio de la política de izquierdas de la ciudad y de su histórica tradición de protestas estudiantiles, mientras que la grassa, la gorda, refleja la grandeza gastronómica de Bolonia, una ciudad cuyo legado culinario es tan rico como el ragú que vio nacer.
Florencia
Conocida como la cuna del Renacimiento, la riqueza artística y cultural de Florencia es realmente impresionante. Desde iglesias adornadas con frescos y museos repletos de obras maestras hasta palacios de los siglos XV y XVI prácticamente a la vuelta de cada esquina, esta ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO es testimonio del perdurable legado cultural de Italia. Si viaja a Florencia en tren, no se pierda la caminata de 2 kilómetros desde el Ponte Vecchio hasta Piazzale Michelangelo al atardecer. Desde este bello mirador, es fácil entender por qué Henry James dijo una vez de esta ciudad: "Todo sobre Florencia parece estar coloreado con un tono violeta suave, como el vino diluido".
Génova
Génova, el mayor puerto marítimo de Italia, tiene una larga historia de acogida de viajeros de todas partes. Apodada La Superba ("la orgullosa"), Génova presume de una historia rica y a la vez conflictiva. Su patrimonio arquitectónico refleja tanto sus antiguos días de gloria como la Serenísima República de Génova en los siglos XII y XIII, como su pasado de miseria marinera. Hoy, Génova es una brillante ciudad histórica con un casco antiguo lleno de caruggi (callejuelas) serpenteantes, salones de la época de la Ilustración y palazzi declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Génova es también la puerta de entrada a la Riviera italiana y a la hermosa costa de Cinque Terre, con un tren que va hasta La Spezia en poco más de 1 h 30 min.
Milán
Milán, una ciudad donde el dinero habla, la creatividad prospera y la moda reina, es una embriagadora mezcla del romanticismo del viejo mundo y el cosmopolitismo acelerado. Gracias a su antigua condición de capital financiera de Italia, la mezcla de estilos arquitectónicos antiguos y modernos de Milán no se puede comparar con ninguna otra ciudad italiana. Los edificios art decó y racionalistas conviven con las modernas aportaciones de Zaha Hadid al skyline de la ciudad, como la Torre Generali y el complejo residencial CityLife. En contraste, el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología Leonardo da Vinci, ubicado en un monasterio del siglo XVI, acoge a los discípulos culturales de la última cena. Viaje a Milán en tren y descubra una ciudad de ritmo trepidante y alta costura donde los aperitivos son un ritual y vivir bien, un arte.
Nápoles
Viaje en tren a Nápoles, una ciudad verdaderamente única, que mezcla historia y modernidad con una intensidad energética muy distinta a la de cualquier otro destino europeo. La cuna de la pizza atrae cada año a numerosos visitantes ávidos de cultura. El centro histórico de Nápoles, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es el mayor de Europa, con 1.700 hectáreas y 27 siglos de historia. Además de explorar sus plazas, sus frescos y su gastronomía, Nápoles es también el punto de partida perfecto para visitar Pompeya y la glamurosa Costa Amalfitana.
Roma
Roma, la "Ciudad Eterna", tiene un apodo muy apropiado, con infinidad de cosas que ver y hacer. Con 3.000 años de desarrollo urbano, iconos antiguos como el Panteón, el Coliseo y el Foro Romano, así como hermosas basílicas y plazas ornamentadas, pocas ciudades pueden rivalizar con el imponente patrimonio artístico de Roma. Explore su impresionante arte, disfrute de su animada vida callejera y descubra por qué esta apasionada capital europea es una de las ciudades más carismáticas y románticas del mundo para visitar. Más información sobre Roma y sus alrededores en nuestro blog de excursiones de un día desde Roma.
Siena
Siena, en la Toscana, es una celebración de todo lo medieval y gótico. Siena, cuya fundación se atribuye al hijo de Remo, Senio, se asienta sobre tres colinas y su corazón es la Piazza del Campo, donde antaño se encontraba el foro romano. Pasear por las calles de la ciudad es sumergirse en una gigantesca galería al aire libre con arquitectura y monumentos impresionantes en cada esquina. Piérdase por los históricos contrade (barrios) de Siena, una red de vecindarios estrechamente unidos, tan coloridos y animados como en el siglo XVII.
Turín
Aunque Turín vio nacer a los veloces Fiat italianos, para explorar esta elegante ciudad hay que ir despacio. Los bulevares arbolados de Turín recuerdan a París, con un aire vienés añadido en los edificios art nouveau de la ciudad. Aunque al principio Turín pueda parecer una mezcla de otras bellas ciudades europeas, no hay duda de su singularidad en lo que respecta a las artes, la música y la gastronomía, especialmente como pionera del movimiento Slow Food. Turín es también la puerta de entrada a los Alpes italianos y a las pistas de esquí de fondo de Sestriere, Claviere y Pragelato. Descubra esta ciudad alpina y viva la dolce vita en un lugar que sabe celebrar los placeres sencillos de la vida.
Venecia
Venecia, ciudad de mármol construida sobre el agua, siempre ha estado vinculada con una glamurosa osadía que ha despertado la imaginación de poetas, artistas y turistas durante siglos. El Gran Canal de la ciudad refleja la maestría arquitectónica de Venecia, con seis iglesias y 50 palacios en sus orillas, siendo el Palacio Ducal y la Basílica de San Marcos sus máximas glorias. Por supuesto, para disfrutar de la cultura veneciana en su momento más vibrante (y ajetreado), no hay que perderse el carnaval de febrero, famoso por su música, sus máscaras y la locura de la plaza de San Marcos. La ciudad tiene fama de estar abarrotada y sufrir un exceso de turismo. Para saber cuál es la mejor época para visitar Venecia en tren, lea nuestro blog dedicado a este tema aquí.
Verona
La bella Verona, más conocida por ser el escenario de los amantes desafortunados del Bardo, es una ciudad de la que es fácil enamorarse. Más allá de sus balcones, Verona presume de hermosos puentes sobre el río Adigio, innumerables iglesias y un anfiteatro del siglo I maravillosamente conservado, donde se celebra anualmente el Festival de Ópera de Verano de la ciudad. Combine un viaje a esta romántica ciudad con Venecia, a sólo 50 minutos en tren, o salga de Verona y diríjase a las orillas del mayor lago de Italia, el lago de Garda, donde las aguas cristalinas se encuentran con montañas escarpadas, a menos de 20 minutos.
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